Ya vieron que el 2008 fue un año distinto en mis posts… porque no hubo… ahora sí empiezo a publicar trabajos serios (a ver cuánto duro…)

Ya está en las carteleras venezolanas El Orfanato (Bayona, 2007), un filme sorprendente técnicamente que además nos presenta una cara desconocida del cine español a los espectadores de esta tierra, acostumbrados a ver sólo lo que hace Almodóvar y uno que otro trabajo “desconocido” que entra en los festivales organizados en el país.
La película cuenta la historia de una mujer que compra la casa donde estaba el orfanato en el cual ella creció, y en la cual una vez instalada con su nueva familia empieza a suceder algo extraño con su hijo, quien dice tener un amigo que le muestra y habla secretos de su madre. Poco a poco se revela una historia en la que la muerte y el maltrato empiezan a salir del armario.
El guión de Sergio G. Sánchez, quien sólo había escrito dos cortometrajes y ahora está nominado al Goya ―el premio a las artes españolas― por este trabajo, es sencillamente espectacular, y el suspenso que escribió está fenomenalmente trabajado por el director; en escenas como la del juego del “1, 2, 3…” ―no quiero adelantar nada― evoca el terror de antaño, en el cuál se valía de más recursos que el del ruido ensordecedor en el momento en que algo o alguien salta de detrás de una esquina o del techo, aunque este también sea válido y, de hecho, también utilizado en esta producción.
El resto de los apartados fílmicos ayudan a subir el listón: Belén Rueda en el papel principal sabe mantener la tensión en todo momento, locaciones altamente cuidadas, música y fotografía que terminan de abrazar la estética y le dan el valor de ser una excelente película que además está generando mucha taquilla y ha obtenido la nominación por parte de España para competir en la categoría de mejor película extranjera de los Oscar ―ya se verá qué sucede con los dichosos premios a consecuencia de la huelga de guionistas, harina de otro costal―.
Con este largometraje puede que por fin se le dé importancia a una poco alabada manera española de hacer cine de suspenso/terror, la cual se podría decir que comenzó con los estudios surrealistas de Buñuel ―la escena del bisturí en el ojo está planteada intencionalmente para que el espectador voltee la mirada―, pero ha tenido más fuerza últimamente en la pluma de Amenábar ―Tesis (1996) y Abre los Ojos (1997) tuvieron lo suyo, y The Others (2001) es un digno representante―, la visión del mexicano Guillermo del Toro ―que removió algunas cosas con El Laberinto del Fauno (2006) y es productor de El Orfanato―, Ausentes (Calparsoro, 2005) un trabajo del que incluso se le hizo un remake en Hollywood, y una que espero con ansias llegue a nuestro país, [REC] (2007), obra de Paco Plaza y Jaume Balagueró, en la que entran de lleno con la tenue línea que está dividiendo hoy día la televisión de la realidad, presentando a una aterrorizada reportera que en ningún momento puede dejar de grabar y transmitir lo que le ocurre mientras está encerrada en un edificio en el cual suceden cosas aterrorizantes , muy en la onda de la que fuese un hito en el cine norteamericano, The Blair Witch Project (1999). A [REC] también le están haciendo una versión americana que lleva por nombre tentativo Quarantined.
El Orfanato es quizás la evolución natural del mencionado género en España, una pieza magistral que nos lleva pendiendo de un hilo entre sus monstruos, malos que no lo son, buenos que tampoco, una dirección de arte para quitarse el sombrero, gritos y heridas, hasta que lo corta sorprendentemente en el final y nos deja ver que la separación entre la vida y la muerte es más frágil que el hilo que acaban de cortar.